sábado, 26 de diciembre de 2015

Elecciones Legislativas en Venezuela


Este 6 de Diciembre, se realizaron las elecciones para renovar la Asamblea Nacional en Venezuela, que significaron la victoria de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD). El retraso de 6 horas del anuncio oficial de resultados hacía presagiar la amplia victoria de la MUD por sobre la alianza oficialista Gran Polo Patriótico (GPP); a pesar de la desigual campaña electoral, el proselitismo del Presidente Nicolás Maduro y la ausencia de control por parte del Sistema Electoral.

El primer boletín de resultados se entregó a las 12:30 a.m. del 7 de diciembre por la presidenta del CNE Tibisay Lucena, faltando 22 escaños por definir, la Mesa de la Unidad Democrática obtuvo 99 diputados y el Gran Polo Patriótico obtuvo 46 diputados de la nueva Asamblea Nacional. Con los siguientes boletines dos días después de la elección la tendencia se impuso, resultando finalmente en que la MUD alcanzó los 112 diputados y el GPP los 55 diputados.

La oposición alcanzó los 2/3 de la asamblea lo que le permite no solo el control total del nuevo parlamento sino además tendrá a partir del 5 de enero de 2016 amplias prerrogativas constitucionales para generar cambios en el sistema político venezolano. Marcando un cambio de época político, luego de 17 años de gobierno chavista y de continuas victorias oficialistas; el gobierno perdió en número de votos y escaños frente a una persistente MUD.

A pesar que el presidente Maduro reconoció los resultados adversos, en estas 2 semanas el oficialismo ha empezado a implementar su plan B ante la derrota: endurecer el discurso, continuar la polarización y buscar reducir los poderes del nuevo parlamento de mayoría opositora. La ampliación de sesiones extraordinarias de la asamblea para aprobar el nombramiento de la Defensora del Pueblo y 13 Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia afines al gobierno demuestra la poca vocación por la moderación de un proyecto político que busca controlar por completo el Estado.

El Futuro democrático de Venezuela depende hoy de la conducción y decisiones de la nueva mayoría opositora, generando dos caminos para el país: Escuchar al sector radical y responder a las provocaciones del Gobierno acentuando la polarización. O generar las condiciones para recuperar la institucionalidad, mejorar la situación económica y recuperar la seguridad para un futuro cambio de Gobierno Nacional.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Democracia Interna con miras a las Elecciones 2016


Una realidad innegable de la actual política peruana es el colapso del sistema de partidos que con el pasar del tiempo se ha traducido en una gran debilidad de todas las agrupaciones políticas nacionales y su desconexión con las organizaciones regionales y municipales.
Desde finales del siglo pasado todas las organizaciones políticas sufrieron en diferente medida una desinstitucionalización generalizada, predominio del caudillismo, ausencia de actividad partidaria e influencias del estilo antipolítico.

En los partidos antiguos; el liderazgo de Alan García en el APRA, fortaleció las opciones electorales del partido pero casi desapareció la oposición interna y la generación de nuevos liderazgos nacionales, condenando al partido a depender de García. En el PPC; el liderazgo de Lourdes Flores fortaleció la competitividad del partido en 2 elecciones nacionales pero no logró construir nuevos liderazgos que le garanticen una sostenibilidad de éxito en el tiempo, sumando a esto una falta de territorialización a nivel nacional y una constante pugna entre facciones por el control de los mandos medios del partido. Y en Acción Popular, ante la ausencia del liderazgo de Fernando Belaunde se produjo una extrema debilidad electoral con una estrategia de supervivencia y participación limitada en niveles subnacionales.

En los partidos emergentes; el liderazgo de Alejandro Toledo en Perú Posible le permitió llevar a su partido al gobierno y acceder a los distintos niveles del Estado, pero no garantizó un fortalecimiento e institucionalización, que ha hecho que el partido dependa en extremo de su líder. Partidos como Somos Perú, Solidaridad Nacional y Alianza para el Progreso, van a demostrar una activa participación y éxito electoral en constante dependencia con las decisiones de su máximo líder. Y la situación en otros nuevos partidos va a ser muy parecida al depender del caudillismo y convertirse en franquicias para sobrevivir.

Una anécdota aparte va a ser el desempeño de los partidos que se reivindican de izquierda; debilitados a nivel organizacional, dependientes del caudillismo y una falta de renovación a dirigencial; con conexión a la sociedad a través de sindicatos y organizaciones limitadas.
Es importante también revisar el ejemplo del fujimorismo; movimiento que reivindica el legado del Gobierno de Alberto Fujimori, un líder antipartido que con el paso del tiempo bajo el liderazgo de su hija Keiko Fujimori, a pesar de evidenciar un caudillismo presente y otros rasgos parecidos a los de otros partidos, viene demostrando un mayor fortalecimiento organizacional y un mejor desempeño electoral.

Este nivel de comportamiento en las distintas organizaciones políticas va a hacerse presente en las elecciones internas que exige la ley electoral. Durante muchos procesos las organizaciones políticas han recurrido a mecanismos que aseguren el mínimo riesgo y permitan a las cúpulas controlar la designación de candidatos en las listas; dejando de lado la votación total de la militancia o la participación universal de los ciudadanos.

Pero un cambio positivo empieza a ocurrir en este proceso electoral, en el contexto del debate de reforma político electoral y de rechazo de la ciudadanía a la clase política; se empieza a exigir verdaderas elecciones internas desde la sociedad civil y desde la militancia, para garantizar un cambio en la dirección de las organizaciones políticas.

Es así como el Frente Amplio, frente político de organizaciones de izquierda, convocó a un proceso de consulta ciudadana el 4 de Octubre para escoger a su candidato presidencial mediante una votación universal, con las deficiencias que tuvo al realizarse al margen del sistema electoral, pero que significó una mayor participación de la militancia y una elección interna competitiva con 7 precandidatos presidenciales.

También el frente Unidad Democrática, frente político de organizaciones de centro e izquierda, ha convocado a elecciones internas el 29 de Noviembre para escoger a su candidato presidencial mediante una votación universal con la participación de 7 precandidatos presidenciales y para diciembre planea realizar sus elecciones internas para el parlamento con el mismo mecanismo. Acción Popular ha hecho el anuncio de realizar elecciones internas con participación de toda su militancia para escoger a su candidato presidencial y fortalecer el partido con la participación de 4 precandidatos presidenciales.

La elección general del 2016 parece que significará el inicio de un cambio en el manejo partidario generando 2 tendencias: por un lado organizaciones políticas como el APRA, Fuerza Popular, PPK, Alianza para el Progreso que con un solo precandidato o candidato natural a la presidencia, recurren a las elecciones internas simplemente para validar la inscripción de candidatos excluyendo a la militancia. O por otro lado organizaciones políticas como el Frente Amplio, Unidad Democrática, Acción Popular y PPC que apuestan por la realización de elecciones internas competitivas en las que la militancia o la ciudadanía en general tengan un real poder de decisión al elegir al candidato presidencial. Es cierto que las elecciones internas competitivas aún son una tendencia minoritaria en el sistema político, pero se constituyen en una herramienta necesaria para fortalecer los partidos a futuro. El cambio demora en llegar pero una vez que está presente nada lo detiene.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

El Financiamiento de los Partidos Políticos


Es sin duda un tema de gran impacto que busca recientemente ser regulado por el parlamento para acabar con los constantes cuestionamientos a los políticos de todas las tendencias.

Las actuales leyes y reglamentos no han podido ordenar el sistema de financiamiento de todas las organizaciones políticas con especial énfasis en los ingresos y egresos por campañas electorales. No solo las reglas presentan graves limitaciones sino también los organismos electorales tienen grandes limitaciones al momento de fiscalizar a las diferentes organizaciones políticas.

Desde el retorno a la democracia en 2001, son constantes las denuncias de manejos económicos poco claros en todas las organizaciones políticas y es en el último gobierno donde se han acumulado acusaciones y denuncias de todo tipo; que van desde infiltraciones de dinero del narcotráfico y la minería ilegal; el lavado de activos, el financiamiento extranjero de campañas, el financiamiento de empresas y diversos grupos económicos hacia las candidaturas.

Casos como Ecoteva, que enfrenta el expresidente Alejandro Toledo y Perú Posible; los narco aportes y dinero provenientes del caso Narcoindultos, que enfrenta Alan García y el APRA; los ocultos financiamientos que recibe Keiko Fujimori y Fuerza Popular; el financiamiento excesivo de la Universidad César Vallejo hacia la campaña de César Acuña y su partido Alianza para el Progreso; y finalmente las denuncias que comprometen a Nadine Heredia y Ollanta Humala sobre el origen y manejo de los fondos recibidos por el Partido Nacionalista, constituyen casos que pudieron ser evitados con un marco legal coherente con la realidad y un efectivo sistema de fiscalización.

Ante este grave panorama resulta irrelevante la aprobación del financiamiento público hacia los partidos, por no existir un mecanismo claro de rendición de cuentas. Siendo importante resaltar que una consecuencia de la debilidad de los partidos es el hecho que no funcionan como organizaciones de militancia activa sino resultan convertirse en franquicias y maquinarias electorales, lo que sin duda alienta el ingreso e influencia del poder económico al momento de la definición de candidaturas.

Un sistema claro que fije límites de aportes de personas naturales y jurídicas, con financiamiento tanto público y privado, que use el sistema bancario para generar un registro ante todo transparente de los gastos electorales. Sin descuidar la fiscalización de parte del Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE, con apoyo de la Contraloría General de la República; con sanciones de efectivo cumplimiento y efecto sobre el sistema político. Podría cambiar el oscuro escenario en el que se encuentra actualmente nuestra clase política, siendo una pieza clave de la Reforma Político Electoral y pilar de la consolidación de nuestra joven democracia.


domingo, 22 de noviembre de 2015

Cambiemos Argentina


Este domingo 22 de Noviembre, 32 millones de argentinos han acudido a votar en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales; primera elección de balotage en la historia de la república Argentina. Marcando no solo un cambio de gobierno nacional, sino además el fin de un ciclo político luego de 12 años de Gobierno Kirchnerista.

Luego de una larga campaña electoral a nivel nacional para elegir intendentes, gobernadores, parlamentarios y presidente, en donde las 3 principales coaliciones compitieron para sumar posiciones en el nuevo mapa político de por lo menos los próximos 5 años. Primero las PASO y luego la primera vuelta electoral mostraron la siguiente formación del escenario político: El Frente para la Victoria, liderado por Daniel Scioli alcanzó en promedio el 36% de los votos y quedando como ganador de la primera vuelta. La alianza Cambiemos, liderada por Mauricio Macri se constituyó como la alternativa de oposición y con mucho esfuerzo alcanzó el 34% de los votos luego de la elección del 25 de Octubre. Y la alianza Unidos por una Nueva Argentina (UNA), liderada por Sergio Massa, conformada por el peronismo disidente representó el 20% de los votos.

Sin embargo esta elección generó una tendencia distinta para la campaña hacia el balotage; Daniel Scioli, ganador de la primera vuelta presidencial, comenzó una campaña ocupando el segundo lugar en todos los sondeos publicados y enfrentando la guerra interna en el Frente para la Victoria debido a la derrota sufrida en la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires y en otros distritos electorales donde la oposición alcanzó la victoria. Prometiendo acentuar su propio estilo, no pudo desmarcarse de la influencia de la Presidenta Cristina Fernández; renunciando al estilo conciliador que marcó su trayectoria y recurriendo a una campaña de miedo. Daniel Scioli no pudo explicar claramente si representaba el Continuismo o el Cambio; perdiendo la posibilidad de recuperar el Liderazgo político frente a un imparable Mauricio Macri.

Mauricio Macri supo organizar una campaña que con el paso del tiempo resultó exitosa, sellando alianzas con la Unión Cívica Radical (UCR), liderada por Ernesto Sanz y con la Coalición Cívica liderada por Elisa Carrió, para construir una plataforma que le permitiera llegar y llevar su propuesta de Cambio a toda la nación argentina. Comenzó la campaña hacia el balotage con el impulso de haber quedado a 3 puntos de diferencia de Daniel Scioli; con la victoria de María Eugenia Vidal como Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires como prueba que era posible ganarle al peronismo oficialista, y sumando más respaldo en todas las encuestas publicadas frente a su rival peronista. Inició una campaña basada en alentar el ánimo de cambio presente en la mayoría de la sociedad argentina a través de la llamada “revolución de la alegría” para demostrar su moderación y estilo renovador en contraste a la campaña de miedo promovida por Daniel Scioli.

Sergio Massa, principal referente del peronismo opositor, decidió actuar como fiel de la balanza dando un respaldo indirecto a Mauricio Macri, con el único objetivo de derrotar a Daniel Scioli y por intermedio a Cristina Fernández, para fortalecer su liderazgo a mediano plazo al interior del peronismo.

Luego de una intensa y dura campaña los resultados oficiales otorgan la victoria a Mauricio Macri con el 53 % de los votos frente a Daniel Scioli con el 47% de los votos, erigiéndose como el nuevo presidente de la república Argentina para los próximos 4 años. Debiendo enfrentar la complicada herencia del Kirchnerismo: una economía estancada con tasas de inflación del 25%, una cuarta parte de la población por debajo del umbral de pobreza y delicadas causas pendientes de corrupción. Además del especial reto de garantizar la gobernabilidad para lograr los cambios al modelo de país sin eliminar los avances sociales conseguidos por varios sectores de la población.

viernes, 30 de octubre de 2015

Cambios y Movimientos Pre Electorales

Keiko Fujimori: Manteniendo su primer lugar en todas las encuestas con un 32% de las preferencias electorales. Ha optado por una estrategia de moderación buscando acercarse a nuevos sectores de votantes sin importarle entrar en abierto conflicto con el ala dura del Fujimorismo. Su trabajo en bases y regiones es su principal activo, pero su mayor problema sigue siendo el confrontar posiciones con otros candidatos.

Pedro Pablo Kuczynski: Sumando más cuadros independientes para fortalecer su agrupación Peruanos por el Kambio, busca acercarse a los sectores populares y regiones en busca de nuevos votantes. Mantiene un 17% en las encuestas lo que lo coloca paralizado en un frágil segundo lugar.

Alan García: Tratando de remontar todas las serias denuncias en su contra. Ratificado como candidato presidencial del APRA en una elección interna sin competencia. Conserva un expectante tercer lugar, debe estar preparado para la próxima campaña, donde fácilmente puede ser encasillado como el candidato de los narcos.

Alianza Para El Progreso: Con la ya ratificada precandidatura de su líder César Acuña, comienza a desplegar su maquinaria de propaganda, con el impulso de aparecer rápidamente en el cuarto lugar de las preferencias según diferentes encuestadoras. Busca seguir sumando políticos independientes y movimientos regionales a sus filas. Acaba de firmar una alianza con Restauración Nacional y Humberto Lay, con el objetivo de construir un bloque centrista.

Alejandro Toledo: Con una errática campaña y poca credibilidad debido a las denuncias en su contra. Ha perdido a su estado mayor y debe afrontar la campaña con un debilitado Perú Posible. Difícil perspectiva, todo indica que esta será su última campaña.

Partido Nacionalista: Luego que el exministro Daniel Urresti renunciara a su precandidatura, por la continuidad del proceso judicial en el que está involucrado, el oficialismo parece por fin haber encontrado un potencial candidato, con la inscripción del exministro Milton Von Hesse como precandidato presidencial. Su buena aprobación en la labor ministerial en las carteras de Agricultura y Vivienda, por las constantes inauguraciones de obras en las regiones, hasta el momento es su principal activo. Con las recientes renuncias de dirigentes representativos y la disminución de la fuerza parlamentaria, el Nacionalismo culmina su completo giro tecnocrático para tratar de sobrevivir electoralmente.

Las Izquierdas: La izquierda política se encuentra actualmente agrupada en 2 bloques: Unidad Democrática; que agrupa a Fuerza Social, Ciudadanos por el Cambio, Partido Comunista del Perú, Partido Comunista del Perú Patria Roja-MAS, Bloque Nacional Popular y Democracia Directa; y el Frente Amplio; que agrupa a Tierra y Libertad, el Movimiento Sembrar y algunos movimientos locales y colectivos sociales. Ambas recurren a procesos de democracia interna competitiva para resolver sus diferencias y agrupamientos. En una consulta popular el Frente Amplio logró elegir a Verónika Mendoza, como su candidata presidencial y ha empezado a tender puentes de diálogo con otras fuerzas. Unidad Democrática ha iniciado sus elecciones internas contando con las precandidaturas de Gonzalo García Núñez, apoyado por CxC, PC y Patria Roja; de Andrés Alcántara, apoyado por Democracia Directa; de Sergio Tejada; apoyado por el BNP y de Javier Velasco, apoyado por el Movimiento Kausachum Velasquista. Ante el llamado de las bases que claman por la unidad, las definiciones de liderazgo en ambos bloques pueden favorecer la construcción de un frente que saque a la izquierda de la irrelevancia y le permita afrontar la próxima campaña electoral.

Partido Humanista: Luego de haberse separado por diferentes discrepancias de Únete por Otra Democracia, ha comenzado a impulsar la candidatura presidencial de Nano Guerra García, con un claro discurso de centroizquierda para captar sectores indecisos. Contando con el respaldo de Yehude Simon, ha rechazado recientemente ir en alianza con el Fujimorismo, el APRA y Peruanos por el Kambio.

Acción Popular: Avanzando en su proceso de elecciones internas para escoger a su candidato presidencial. Ha anunciado que este será un proceso de elección universal con la participación de militantes y ciudadanos en general, que deberán escoger entre: los parlamentarios Víctor Andrés García Belaunde, Mesías Guevara y Yonhy Lescano; el exdiputado Alejandro Montoya; el analista Alfredo Barrenechea; el expresidente regional y exprimer ministro César Villanueva; la abogada Beatriz Mejía y el exministro Carlos Herrera Descalzi. El reto para el candidato finalmente elegido será lograr volverse una alternativa viable.

Partido Popular Cristiano: Ante el constante enfrentamiento de las facciones institucionalista y reformista por el control partidario; Lourdes Flores retomará la presidencia del Partido. Convencida de la necesidad de ir en alianza, busca guiar a su partido entre 2 opciones: lograr una alianza con PPK o una alianza con el APRA de Alan García. El 2016 será una campaña para conversar la inscripción legal y buscar planificar una recuperación a largo plazo del partido.

Solidaridad Nacional: Sin la candidatura de su líder Luis Castañeda Lossio, quién seguirá como alcalde de Lima, el partido tiene 2 opciones: respaldar la candidatura del parlamentario José Luna Gálvez o apoyar la candidatura de un independiente.

Ántero Flores Aráoz: Con la inscripción de su partido Orden, viene promoviendo la activación de sus comités de campaña, buscando captar nuevos políticos y aumentar sus actividades proselitistas. Aunque suenan fuertes los rumores de una posible alianza con el PPC y el APRA.

Julio Guzmán: Con la inscripción de Todos por el Perú, buscando ser un candidato distinto que apele a la esperanza y a la inconformidad de los electores. Realiza interesantes esfuerzos a través de redes sociales para difundir su mensaje. Lo que puede ser una buena estrategia puede terminar encapsulando en una burbuja a sus simpatizantes.

Partidos Sin Candidatos: Continúa pasando el tiempo y varios partidos como Somos Perú, Siempre Unidos, Perú Patria Segura, Unión por el Perú y Vamos Perú; no toman una clara posición en la actual coyuntura.

Candidatos sin partidos: Sin mayor novedad. Mauricio Diez Canseco; empresario ligado a la farándula busca inscribir su movimiento, y escapar de las denuncias por evasión fiscal. El exviceministro Rómulo Mucho, quien al no lograr inscribir su movimiento busca concretar su postulación con un partido político. Óscar Valdés Dancuart, exministro del interior y exprimerministro de este gobierno, busca liderar un movimiento desde las regiones que levante el pedido de seguridad y mano dura, en un contexto de alta inseguridad.

A 5 meses de las elecciones, con un cerca de 50% de los electores a la espera de una opción diferente a los 3 candidatos principales de las encuestas y la constante inconformidad de los ciudadanos con la política en general. Es el escenario ideal para lo impredecible, no olvidemos que la campaña electoral recién empieza en enero del próximo año.

sábado, 3 de octubre de 2015

Propuestas Rumbo al Bicentenario


Comparto mi ensayo participante en el Concurso Nacional de Ensayos "Perú: Agenda Nacional Pendiente, una visión de los jóvenes" (23 de junio – 10 de agosto de 2015), organizado por el FMI, el Gobierno de Perú y el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES). 

Como parte de las actividades del Rumbo a Lima que se están realizando en preparación de las Reuniones Anuales 2015 de las Juntas de Gobernadores del Grupo del Banco Mundial (GBM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se celebrarán en Lima del 5 al 12 de Octubre.

Estabilidad y Sostenibilidad macroeconómica del Perú

El Perú es un país republicano que ha experimentado en el pasado una constante inestabilidad política y una falta de responsabilidad económica. A pesar de poseer abundantes recursos naturales y ciclos de mayores ingresos por los commodities; que significaron un aumento de las reservas del país pero no fueron usados responsablemente. Desencadenando en la mayor crisis vivida en la década de 1980, con una altísima inflación y falta de empleo. Este hecho nos enseñó a mantener un manejo macroeconómico responsable, que aún debe enfrentar muchos retos para lograr un mejor futuro para el país.

1) ¿Cuál es la visión país que tiene del sector?

Luego de malas experiencias del pasado, este sector es vital para el desarrollo económico del país, porque garantiza un crecimiento económico a largo plazo, que repercute sin duda en la vida de los ciudadanos. Desde el proceso de ajuste ocurrido en 1992, los sucesivos gobiernos más allá de sus diferencias políticas y de estilo de gobierno han mantenido la ruta de buscar la estabilidad macroeconómica, hecho reconocido internacionalmente, evitando que los problemas internos o externos afecten este sector; o al menos reducir los efectos negativos que puedan expresarse.

Este sector además es vital, debido que al contar con un manejo estable de la economía podemos concentrarnos en aumentar los recursos económicos de la nación e incentivar de manera creíble nuestra inserción con el mercado internacional. Además permite avanzar en atender a mayor velocidad a otros sectores como: educación, salud, infraestructura, productividad, medio ambiente, seguridad, desarrollo social e igualdad de género.

2) ¿Cuál es el contexto actual de este sector que refleja los temas aún pendientes para su éxito en el país?

Si bien es cierto se ha ido avanzando en los últimos 20 años en lograr una política de estabilidad macroeconómica, aun no se logra que esta también vaya acompañada con una política de sostenibilidad macroeconómica que fortalecería las perspectivas de desarrollo del país. Es por esto que para revisar y analizar el contexto de este sector, lo separaremos en dos bloques.

La Estabilidad macroeconómica ha pasado por un contexto de cambio político, iniciado en la década de gobierno fujimorista que luego de concretar el proceso de ajuste fiscal para establecer un nuevo modelo económico al país, además de desregulaciones, privatizaciones, flexibilización del mercado laboral y apertura económica, para evitar el aislamiento del país. Pero bajo un gobierno que restringía y vulneraba las libertades, los principios constitucionales y la democracia. Que trajo como consecuencia que a finales de esta década el país se encontraba relegado a nivel de flujo de inversiones y de bajo crecimiento económico, enfrentando constantes denuncias de corrupción y violación de derechos humanos que afectaban la imagen internacional del gobierno y el Estado Peruano.

Con la transición democrática y el posterior gobierno constitucional de Alejandro Toledo; se va a buscar mantener la política de estabilidad macroeconómica; en base a reactivar el crecimiento económico y lograr abrir nuevos mercados por medio de los tratados de libre comercio; trayendo un impacto positivo e inyectaría un mayor dinamismo al crecimiento económico y comercial.

Que va a ser continuado por el Gobierno de Alan García, aumentando la suscripción de tratados de libre comercio y promoción de grandes inversiones en el Perú, básicamente en el sector minero y de servicios. Un factor externo que va a potenciar este sector es el aumento de los precios de los minerales en el mercado internacional, que significará un mayor flujo de ingresos para el Perú. Siendo invertidos en la construcción de infraestructura para reducir la brecha de retraso en ese sector, mediante concesiones y licitaciones para agilizar los procedimientos.

Posteriormente esta política va a ser continuada por el gobierno de Ollanta Humala, buscando equilibrar y direccionar el crecimiento con la inclusión social de sectores en situación de vulnerabilidad. Continuando las políticas de sus antecesores, pero en un contexto de reducción de precios de los minerales y del flujo de inversiones. Sumando a esto en el plano interno un Estado que no ha sido reformado en su integridad, afectando su interacción con los ciudadanos y una alta conflictividad social que no logra ser resuelta con eficacia por el Estado.

La Sostenibilidad macroeconómica ha pasado también por el mismo contexto anterior con dos etapas claras: en el gobierno de Fujimori y en los gobiernos del siglo XXI. Constituyendo este aspecto un reto pendiente por lograr en el Perú.

3) ¿Cuáles cree usted que son los retos para lograr esta visión?

Reconociendo la importancia de este sector para el país, vemos que en los últimos años se ha avanzado más en lograr reforzar la estabilidad macroeconómica pero la sostenibilidad macroeconómica es en sí misma un reto pendiente todavía. A pesar que ambas son complementarias en una visión integral para este sector. Es importante señalar si, 3 retos claves para lograr la visión de futuro para este sector:

El primero, reducir la dependencia del país de los ingresos por la explotación de minerales e hidrocarburos, asegurando una fuente de ingresos económicos más diversa que permita una sostenibilidad a mediano y largo plazo. Teniendo en cuenta la investigación en el uso de energías renovables.

El segundo, fortalecer y reformar al Estado en su funcionamiento actual en el país. Garantizando el respeto y cumplimiento de las leyes en todo el territorio; reduciendo la corrupción en los diferentes niveles de gobierno y administración; y logrando la formalización de la economía interna para asegurar el aumento de la recaudación tributaria.

El tercero, invertir y completar la infraestructura básica que garantice la conectividad de las diferentes regiones del país; tanto en transporte, salud, educación y vivienda para incentivar la economía interna. Además de concretar un mejor flujo de comunicación e intercambio con los países vecinos.

Siendo estos retos tan distintos, su mejor interrelación y complementación, tendrá un impacto directo o indirecto en el desenvolvimiento de la vida y la actividad económica de la nación. Permitiendo asegurar la sostenibilidad y la estabilidad macroeconómica y microeconómica del Perú.

4) ¿Qué instrumentos son necesarios para enfrentar dichos retos?

Para seguir complementando este sector con una visión de mediano y largo plazo, tendremos en cuenta los siguientes instrumentos:
La diversificación productiva para reducir la dependencia de la economía peruana del sector minero, permitirá desarrollar actividades paralelas y complementarias que aseguren ingresos económicos adicionales y permitan acceder a nuevos mercados. Promover la productividad del país nos lleva por descarte a buscar incentivar la innovación tecnológica que modernice nuestros sectores productivos. En los siguientes sectores:

En los sectores productivos: potenciar la agricultura, la pesca y la ganadería; tiene una doble importancia. En el plano interno asegura abastecer el mercado de consumo nacional, reduciendo la dependencia de las importaciones y evitando futuros déficit en la balanza comercial y la balanza de pagos. En el plano externo, tener sectores productivos más desarrollados nos permite ser más competitivos en el comercio con otros países que reconocen la diversidad alimentaria con la que cuenta el Perú.

En el sector secundario: el desarrollo de la industria y manufactura, todavía limitado en el país, genera un nuevo espacio para el enfoque de innovación tecnológica de las nuevas generaciones de técnicos del país; además de garantizar puestos de trabajo, cuyo impacto indirecto mejora la calidad de vida en sus familias. Y a nivel del país además de exportar materias primas, nos permite ser exportadores de productos con un mayor valor agregado garantizando una mayor sostenibilidad y fortaleza frente a los cambios en los precios internacionales de materias primas.

En el sector terciario: fomentar el turismo y otros servicios crea nuevas oportunidades de trabajo para los jóvenes de distintas regiones del país. Desarrollando aún más la descentralización y un mayor desarrollo de los mercados en las regiones del Perú.

El fortalecimiento y modernización del Estado, es hasta el momento una tarea pendiente. Al mencionar este reto, no me refiero a regresar a un esquema de un Estado absoluto o elefantiásico. Tenemos un Estado con ciertas facultades y competencias que debe cumplir para atender las necesidades de la población. Es vital para esto la reforma integral del Estado, en base a la eficiencia y efectividad. Esta reforma pasa por asegurar un esquema meritocrático, capacitación de sus funcionarios, mejora en la ejecución presupuestal y mayor rapidez de atención al ciudadano.

Complementando además con una política total de transparencia en el uso de recursos, una constante lucha contra la corrupción y una reforma tanto en la policía como en el sistema de justicia. Para empoderar nuevamente a las autoridades que deben hacer cumplir y respetar las leyes a todos los ciudadanos. Teniendo un marco legal estable y respetado se puede garantizar las inversiones nacionales y extranjeras; y además desarrollar un plan de formalización en la actividad económica de pequeños y medianos empresarios.

El desarrollo de infraestructura es un instrumento que permite mejorar la conexión en el país y asegurar el acceso a las oportunidades a todos los ciudadanos. En el sector educativo, es vital reducir la brecha de infraestructura en el plano rural. En el sector salud, asegurar la infraestructura mínima en todas las regiones. En vivienda, asegurar el planeamiento de las ciudades. En transporte, contar con vías de comunicación en buen estado asegura la conectividad de todo el territorio.

Concretar estos 4 instrumentos, permitirá fortalecer directa o indirectamente el sector de sostenibilidad y estabilidad macroeconómica, asegurando un mejor futuro para el Perú.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Reforma Político Electoral en Debate


El Congreso de la República desde inicios de año viene avanzando en algunas modificaciones a las normas electorales en el marco de una “reforma política electoral” que corrija serios problemas que afectan al sistema político y mejore su relación con la sociedad civil.

Comenzando con una lenta revisión de la ley de partidos políticos en la comisión de Constitución que data desde el 2011 y algunas modificaciones a la ley orgánica de elecciones buscando responder a los constantes reclamos de la ciudadanía y la baja aprobación a las principales instituciones políticas en nuestro país.

Si bien es destacable el avance en algunas modificaciones legales como: medidas para evitar el voto golondrino, la aplicación de la ventanilla única de antecedentes para uso electoral, la modificación del procedimiento de revocación para las autoridades regionales y municipales; además el cambio de nombre de los presidentes regionales a gobernadores regionales y la prohibición de reelección para autoridades regionales y municipales. Resultan en esfuerzos aislados y polémicos para paliar los problemas presentes en el sistema electoral y el sistema político; pero de ninguna forma llegan a constituirse en una verdadera reforma que aborde de manera integral una mejora del sistema político-electoral.

Cambios legales aislados constituyen una medida frágil cuyos efectos a futuro son impredecibles, a buena cuenta pueden repetir las consecuencias negativas de las reformas emprendidas en el gobierno de Alejandro Toledo detectadas por Alberto Vergara en El choque de los ideales1, con un impacto negativo en los cada vez más débiles partidos políticos.

Además se ha vuelto a hacer presente el desencuentro en los pronunciamientos de los líderes políticos y el comportamiento de sus congresistas al momento de analizar y votar estos cambios legales y constitucionales; muchas veces respondiendo a un instinto de supervivencia para mantener el status quo que ha beneficiado a estos políticos para acceder al parlamento. Entrampando modificaciones importantes como la restitución del Senado, la eliminación del voto preferencial, el fortalecimiento de las elecciones internas en los partidos y una auténtica rendición de cuentas de los aportes partidarios.

Más allá de este sombrío panorama en el parlamento es importante resaltar 2 hechos: 

Primero: los organismos del Sistema Electoral; el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (RENIEC), presentaron de manera conjunta un paquete de propuestas de Reforma Electoral bastante elaborado que alentó e impulso el debate en el Parlamento, a pesar de haber sido postergados por la presidencia de Ana María Solórzano y Luis Iberico y el maltrato recientemente sufrido por parte del congresista Freddy Otárola, presidente de la Comisión de Constitución.

Segundo: en la línea del esfuerzo de los organismos electorales, la Asociación Civil Transparencia e IDEA internacional han contribuido a promover el debate de nuevas propuestas para nuestro sistema, como bien las explicó Martín Tanaka en La República el domingo 13 de Setiembre y con algunos matices de diferencia Fernando Tuesta en su columna en La República el domingo 27 de Setiembre.

Todo parece indicar que una mayoría parlamentaria compuesta por parlamentarios de distintos movimientos ha empezado a obstruir la tan ansiada reforma electoral, generando un esquema de deforma política como bien la alerta Fernando Tuesta para proteger sus intereses y asegurar su permanencia en la política; a costa de mantener partidos políticos débiles y una democracia precaria.

Alternancia de género en las listas, la eliminación del voto preferencial, auténticas elecciones primarias fiscalizadas por los organismos electorales, un efectivo y regulado financiamiento público para los partidos, fiscalización de los aportes privados y mayor control a la rendición de cuentas de los gastos de las campañas electorales, entre otras medidas; como parte de una reforma integral se encuentran cada vez más lejanas de ser aplicados en el próximo proceso electoral. Mientras tanto el sistema político se sigue deslegitimando y nuestra joven democracia se mantiene debilitada por la responsabilidad de los políticos actualmente en el poder.


1 Alberto Vergara en El choque de los ideales: reformas institucionales y partidos políticos en el Perú Post-Fujimorato