martes, 29 de mayo de 2018

Autoritarismos de Oriente

También pueden leer el artículo en el siguiente enlace de mi ventana en La Mula.pe: https://cgama.lamula.pe/2018/05/29/autoritarismos-de-oriente/christophergambini/


Nos hemos dedicado por mucho tiempo a analizar y debatir la democracia en América Latina y Europa, siendo motivo de debate constante en la mayoría de medios de comunicación si Cuba o Venezuela son democracias o dictaduras. Pero se evitado poner atención a la situación de la democracia en Asia, concretamente los casos de China y Rusia

Para esta columna es claro que Cuba es una dictadura de partido único y Venezuela ha tenido desde 1998 con el Chavismo, un gobierno autoritario que fue avasallando las instituciones democráticas y que ha devenido, durante la presidencia de Maduro, en una dictadura que utiliza los mecanismos e instituciones republicanas para dar una apariencia democrática a un gobierno autoritario que ha provocado una crisis económica y expone a su población a una crisis humanitaria. 

Nos enteramos constantemente por los diversos medios de comunicación de la situación y los abusos vividos en Venezuela, pero cuando abordamos el caso de China y Rusia tenemos un notorio silencio o una manipulación marketera para soliviantar a ciertos sectores de nuestra sociedad. 

Desde 1949, la República Popular China, se convirtió en una dictadura de partido único bajo el liderazgo de Mao Zedong, quién con la revolución china llevó al Partido Comunista al poder; implementando así un régimen socialista que duraría hasta su muerte y que sería reformado en 1978 asumiendo y adaptando el modelo capitalista a su nación. Es así como China con el pasar de los años se volvió una potencia económica pero este progreso económico no se vio acompañado de un desarrollo democrático, por el contrario se fortaleció el régimen autoritario y hasta la actualidad la dictadura de partido único se mantiene. Aunque adaptando de cierta forma los conceptos de alternancia y elecciones a este sistema para permitir que el poder no se concentre por mucho tiempo en determinadas personas. 

Hace unas semanas este modelo ha sido cambiado, debido a la acumulación de poder del Presidente Xi Jinping, que mediante el control mayoritario que tiene sobre la Asamblea Popular Nacional ha logrado eliminar el límite de 2 mandatos de la Constitución Política, habilitándolo para permanecer en el cargo de manera indefinida. Si un régimen de partido único ya era preocupante, ahora que el partido único dependa del liderazgo de una persona no trae buenas noticias. 

En el caso de Rusia, luego de la caída de la Unión Soviética (URSS) y su disolución en 1991, se fundó la Federación Rusa con un régimen de república semipresidencialista; que desde el ascenso de Vladimir Putin al poder ha ido retrocediendo en libertades democráticas y visto cómo se van debilitando sus instituciones. Vladimir Putin se ha convertido en el presidente que más tiempo ha gobernado a la república rusa, asumió como presidente interino el 31 de diciembre de 1999 y ganó las elecciones en marzo del año 2000, reelegido en el 2004, dejó la presidencia en 2008 a su delfín político Dimitri Medvédev y se convirtió en primer ministro de su gobierno hasta que retomó la presidencia en 2012. Finalmente el pasado domingo 18 de marzo de 2018 ganó su reelección en elecciones cuestionadas por las fuerzas de oposición con alrededor del 70% de los votos. 

De esta forma y recurriendo a enroques gubernamentales Putin se ha mantenido en el poder Ejecutivo de Rusia desde 1999, dirigiendo a su país y acumulando poder durante casi 18 años. Derivando en un ejercicio del poder altamente autoritario y persiguiendo a los opositores, las últimas elecciones se volvieron un mero trámite y una farsa para mantener las formalidades ante la opinión pública nacional e internacional. 

Pero Putin no solo ha logrado hegemonizar la política de Rusia, así como China se ha convertido en una potencia económica y política, ha logrado mantener a Rusia como una potencia política y económica debido al antagonismo que mantiene hábilmente con Estados Unidos. Esta posición sumada a una buena estrategia de marketing sobre su persona lo ha convertido en un líder seductor y positivamente apreciado por varios sectores que tienen posiciones contra el llamado imperialismo yanqui, respaldan la presencia de la mano dura o alaban el belicismo militar. De esta forma muchas personas que conozco de diversas orientaciones políticas terminan convirtiéndose en parte del club de fans de Putin, tal parece que no solo nuestra democracia es precaria por nuestra valoración del ejercicio del poder o por la falta de interiorización de los valores democráticos sino también porque buscamos a un tirano que nos oprima. 

Resulta preocupante que los líderes de 2 de las potencias más importantes, acumulen poder y hegemonicen la política de sus naciones: estados dictatoriales o autoritarios respectivamente; debido a la influencia que ejercen en diferentes campos sobre las demás naciones del mundo. Es momento de que no solo nos defendamos del imperialismo de Estados Unidos.

domingo, 22 de abril de 2018

Paraguay bajo la Sombra del Partido Colorado

También pueden leer el artículo en el siguiente enlace de mi ventana en La Mula.pe: https://cgama.lamula.pe/2018/04/22/paraguay-bajo-la-sombra/christophergambini/


Este domingo 22 de abril se realizaron las elecciones generales en Paraguay, que tras una campaña marcada por la apatía de los electores y el malestar hacia la clase política, produjo la elección del candidato Mario Abdo Benítez como nuevo presidente de la República del Paraguay.

Mario Abdo, candidato del Partido Colorado se impuso con un 46.47% de los votos frente a su principal competidor Efraín Alegre, candidato de la Alianza GANAR que obtuvo el 42.72% de los votos; sin embargo la Alianza GANAR, conformada por el Partido Liberal y el Frente Guasú, según las encuestas amplió su representación en el Senado y en la Cámara de Diputados, consolidándose como principal fuerza de oposición.

A pesar de las acusaciones de vínculos con la dictadura de Alfredo Stroessner, Mario Abdo logró unir las corrientes internas del Partido Colorado y se presentó ante los electores como un rostro joven del viejo partido que ha gobernado el Paraguay desde su fundación en el siglo XIX. 

Proponiendo mantener el rumbo económico actual, los tributos bajos y exenciones para estimular la inversión extranjera y la producción del agro del país, el candidato Abdo se mantuvo como el favorito en las encuestas con una ventaja de más de 20 puntos sobre su principal rival en los días previos a la fecha de sufragio. De esta forma aseguró convertirse en sucesor del actual mandatario Horacio Cartes y permitirá la continuidad en el poder del Partido Colorado.

El oficialismo se ha visto favorecido por la división y falta de coherencia de las fuerzas de oposición, principalmente de las fuerzas que sostuvieron al gobierno del expresidente Fernando Lugo, quién en 2008 acabó con la hegemonía electoral que el Partido Colorado ostentó por seis décadas. Estas fuerzas en un último intento por plantear una alternativa electoral competitiva, formaron la Alianza GANAR, que en teoría podía reeditar un triunfo semejante al de Lugo; pero los fuertes enfrentamientos por el intento de permitir la reelección presidencial en abril de 2017 que sostuvieron el Partido Liberal, liderado por Efraín Alegre y el Frente Guasú, liderado por Fernando Lugo, afectaron la coherencia de esta plataforma que meses después terminó postulando a Alegre como su candidato presidencial.

Pese a perder la contienda presidencial, como lo dijimos anteriormente ambas fuerzas aumentarían su presencia legislativa, el reto que ahora afrontan es el de convertir su alianza electoral en una alianza o bloque opositor que sirva de contrapeso al nuevo gobierno colorado. Sin embargo la afinidad y coincidencia de propuestas electorales acercan al Partido Liberal hacia el nuevo gobierno y lo alejan de sus socios izquierdistas del Frente Guasú, debilitando el necesario contrapeso legislativo.

Con una campaña sin mayores cambios, los resultados electorales en Paraguay estuvieron marcados por una sola palabra: “certeza”; certeza de la debilidad de la oposición, certeza de que el temor a la dictadura ha perdido significancia, y certeza de que Paraguay sigue todavía bajo la sombra del Partido Colorado.

domingo, 18 de marzo de 2018

Colombia transitando en Elecciones

También pueden leer el artículo en el siguiente enlace de mi ventana en La Mula.pe: https://cgama.lamula.pe/2018/03/22/colombia-transitando-en-elecciones/christophergambini/


El pasado domingo 11 de marzo, la población acudió a las urnas para renovar el Senado y la Cámara de Representantes y para participar de las Consultas Interpartidistas que definirían a los candidatos presidenciales de la Coalición de la Derecha y del bloque de Izquierda. Siendo estas elecciones la primera fase en el proceso electoral que definirá el rumbo de Colombia por los próximos 4 años. 

Primera fase porque si bien en esta elección se escogían los representantes a las cámaras del Parlamento, esto permite ver la fuerza y desempeño electoral de las organizaciones políticas y visualizar posibles escenarios de acuerdos frente a la elección presidencial. Siendo la segunda fase la elección presidencial en el mes de mayo y la probable segunda vuelta presidencial en junio, la tercera fase en este proceso electoral que define el mapa político colombiano con miras al periodo de gobierno 2018 – 2022. 

En las elecciones parlamentarias, los resultados han sido heterogéneos. Por un lado varias organizaciones demostraron la fuerza de su presencia territorial obteniendo positivos resultados a pesar de estar bajos en las encuestas presidenciales o no tener candidato presidencial. El Partido Liberal obtuvo 35 representantes, convirtiéndose en la primera fuerza en esta cámara y 14 senadores, siendo así cuarta fuerza en el Senado. El Partido Conservador obtuvo 21 representantes, logrando ser la quinta fuerza en la cámara de representantes y 15 senadores, logrando ser la tercera fuerza en el Senado. El Partido Social de la Unidad Nacional del presidente Juan Manuel Santos obtuvo 25 representantes, siendo así la cuarta fuerza en la cámara baja, y 14 senadores, convirtiéndose en la quinta fuerza en el Senado. 

Mientras tanto Cambio Radical que apoya al candidato Germán Vargas Lleras obtuvo 30 representantes, logrando ser la tercera fuerza en la cámara de representantes y 16 senadores, siendo así la segunda fuerza en el Senado. Este resultado le permite al candidato un respaldo a su ambición presidencial que se mantiene desde hace meses en el tercer o cuarto lugar en las encuestas. 

El Centro Democrático, partido del expresidente Álvaro Uribe y que tiene como candidato presidencial a Iván Duque, obtuvo 32 representantes y se sitúa como segunda fuerza en la cámara, y 19 senadores, logrando ser la primera fuerza en el Senado. Estos resultados confirman la fortaleza de esta organización que estuvo a punto de llegar a la presidencia en 2014. 

La Alianza Verde y el Polo Democrático Alternativo, organizaciones que sostienen la candidatura de Sergio Fajardo obtuvieron diversos resultados. Mientras que los Verdes obtuvieron 10 senadores y 9 representantes, el Polo Democrático obtuvo 5 senadores y 2 representantes. Resultados que permiten mantener a flote la candidatura de Fajardo pero lo ponen en una situación vulnerable de llegar al gobierno. 

La Lista de la Decencia, que lidera el candidato presidencial Gustavo Petro, obtuvo 4 senadores y 2 representantes, resultados esperables dada la imagen de personalismo que tiene la población del movimiento de Petro

El caso del partido de las FARC es paradójico y simbólico, por primera vez acudieron a las urnas dejando las armas como parte de los Acuerdos de Paz, y obtuvieron alrededor de 50 mil votos que por sí solos no les permiten tener parlamentarios pero debido a estos acuerdos tendrán 5 representantes y 5 senadores. Las FARC empiezan a integrarse a la sociedad civil y sus pobres resultados demuestran la falsedad de que el “Castrochavismo” iba a tomar el país como lo pregonaban los sectores conservadores y de ultraderecha ligados al Centro Democrático y al Partido Conservador

Mención aparte merecen las Consultas Interpartidistas de la Coalición de la Derecha y del bloque de Izquierda inscritas en enero de 2018. 

En la Gran consulta por Colombia participaron alrededor de 6 millones de electores, se escogió un candidato único entre los precandidatos Iván Duque del Centro Democrático, Martha Lucía Ramírez del grupo Por una Colombia Honesta y Fuerte, y Alejandro Ordóñez del grupo La Patria de Pie.​ El candidato elegido fue Iván Duque con el 67.7% de los votos. 

En la Consulta Inclusión social para la paz participaron alrededor de 3 millones de electores, se escogió un candidato único entre los precandidatos Gustavo Petro de la coalición del movimiento Colombia Humana y el movimiento MAIS, y Carlos Eduardo Caicedo del grupo Fuerza Ciudadana. El candidato elegido fue Gustavo Petro con el 84.7% de los votos. 

Ambos candidatos se vieron fortalecidos por la exposición mediática que recibieron las consultas y ocupan los primeros lugares en todas las encuestas rumbo a la primera vuelta presidencial y actores relevantes para la futura segunda vuelta. 

En balance las elecciones legislativas nos dieron como resultado un parlamento fragmentado en ambas cámaras con fuerte presencia de las organizaciones de derecha que de llegar al gobierno pueden formar fácilmente una mayoría, mientras que desde el centro y la izquierda se puede conformar una mayoría alternativa que de sustento a un gobierno centroizquierdista. 

Así mismo, la primera vuelta parece centrarse en 4 candidatos que pugnarán por entrar a segunda vuelta. Germán Vargas Lleras de Cambio Radical; Sergio Fajardo de la Coalición Colombia (Alianza Verde, Polo Democrático Alternativo y Compromiso Ciudadano); Iván Duque del Centro Democrático y Gustavo Petro de la alianza entre el Movimiento Colombia Humana, Alianza Social Independiente, Movimiento Alternativo Indígena y Social, Unión Patriótica y Fuerza Ciudadana. 

De esta forma se da inicio con mayor intensidad a la campaña presidencial, que conforme pasen los días demostrará los acuerdos y apoyos en la lucha por definir los 2 primeros lugares en la primera vuelta electoral y por ganar la segunda vuelta electoral. Definiendo así el mapa político colombiano para el periodo de gobierno 2018 – 2022.

Sufre Sufre PPK

Columna publicada originalmente en La Mula.pe: https://cgama.lamula.pe/2018/03/18/sufre-sufre-ppk/christophergambini/


El próximo jueves 22 de marzo presenciaremos la siguiente etapa en el nuevo proceso de vacancia contra el Presidente Pedro Pablo Kuczynski, quién deberá acudir al Pleno del Congreso para exponer su defensa tratando así formalmente de convencer a los congresistas de permitir su permanencia en el cargo y descartar el pedido de vacancia. 

Buscando repetir el resultado logrado en diciembre del año pasado, mes en el que fracasó el primer proceso de vacancia debido a la abstención de congresistas de Alianza para el Progreso (APP), Nuevo Perú y disidentes de Fuerza Popular; el oficialismo pretende afrontar el nuevo proceso argumentando la presunción de inocencia del mandatario frente a las acusaciones de vínculos y negocios con la empresa Odebrecht, el respeto al debido proceso y a la investidura presidencial, las motivaciones personales de las fuerzas de oposición y principalmente que una eventual vacancia presidencial agudizaría la crisis política antes que solucionarla. 

Mientras, las fuerzas de oposición tratan de sumar votos para alcanzar los 87 votos necesarios para destituir al Presidente, calculan el impacto de cómo esta decisión será percibida en la opinión pública y analizan que beneficios pueden obtener para sus respectivas organizaciones. Públicamente dirán que siguen analizando los argumentos que ha dado y dará el Presidente o que están revisando los documentos sobre los negocios de PPK; cumpliendo así con ser implacables en la lucha contra la corrupción mientras callan, tergiversan, direccionan o cuestionan las revelaciones de Marcelo Odebrecht y Jorge Barata de haber financiado las campañas presidenciales de sus líderes políticos. 

Haciéndose de dominio público una verdad que ha buscado ser ocultada: el financiamiento del poder económico empresarial en las campañas electorales y su influencia en la mayor parte de la clase política. Situación que siempre ha existido y que Odebrecht encontró al llegar a nuestro país, eso sin hablar de los sobornos a funcionarios públicos y la normalización de las coimas en una gran variedad de proyectos en los diferentes niveles de gobierno. Es por eso que no nos dejemos confundir, Odebrecht y otras empresas brasileñas no inventaron la corrupción, ésta ya existía en nuestra sociedad desde por lo menos el Virreynato. Lo cierto es que Odebrecht modernizó y profesionalizó este sistema de coimas y esta manera de relacionar el poder empresarial con la clase política, con la complicidad y apoyo de los grandes grupos económicos y empresas peruanas, la “revelación” de la participación de la CONFIEP en las elecciones de 2011 y la participación en IRSA y otros proyectos cuestionados no hace más que recordárnoslo. 

Pero el cuestionamiento a la clase empresarial, a la clase política, a las fuerzas de oposición y a las instituciones de control y justicia, no salva por descarte al presidente de la República. Quien en estos ya 18 meses de gobierno ha hecho denodados esfuerzos por debilitar el poder del Ejecutivo, afectar la credibilidad de la Presidencia y ahondar la crisis política que vivimos. Con un gobierno que se ha ido debilitando mes a mes por propia indecisión y por no saber cómo o no poder enfrentar a las fuerzas de oposición y cuya popularidad ha ido descendiendo sostenidamente. 

Parecía que ante la vulnerabilidad de la situación de su Presidencia y luego de salvarse dramáticamente de la primera vacancia, PPK había entendido que debía dirigir un gobierno centrista y republicano que permitiera darle rumbo al país en esta época tan difícil; pero a los 2 días de salvada su permanencia en el cargo nos demostró que el país no le importaba, al darle un indulto político al ex dictador Alberto Fujimori y tratar de justificar esta lamentable decisión con un discurso de reconciliación nacional que nadie creyó. De esta forma terminaba por dilapidar su credibilidad como mandatario y humillaba la investidura presidencial. 

Las nuevas noticias sobre su vinculación con Odebrecht y su pobre defensa ante estos cuestionamientos no hicieron más que debilitar su presunción de inocencia ante la opinión pública y exponerlo ante una aun mayor oposición parlamentaria: A su principal rival Fuerza Popular, el APRA, Acción Popular y Frente Amplio; se le sumarían Nuevo Perú y parte de APP, fuerzas que hasta el 2017 no habían ejercido una radical oposición. Oposición que luego de diversas coordinaciones presentó una moción multipartidaria de vacancia y siguiendo el trámite parlamentario aprobó con 87 votos el pasado jueves 15 de marzo. 

Este segundo proceso ha sido cuestionado por diversos opinólogos que bajo el argumento o excusa de la defensa de la institucionalidad o de la investidura presidencial consideran que un congreso impopular o fuertemente cuestionado no debería vacar al Presidente. Como ya lo hemos dicho la motivación de las fuerzas de oposición es netamente personal y no principista, pero también es cierto que el Presidente ha trabajado eficientemente por mermar la autoridad del Ejecutivo. Preservar las instituciones no debe significar un aval a la inconducta de quienes las dirigen, porque es precisamente esta inconducta la que deslegitima, corrompe y debilita a las instituciones. 

En ese sentido, si el Presidente PPK es vacado, su vicepresidente Martín Vizcarra cumpliendo la Constitución lo reemplazaría y tiene la oportunidad de hacer lo que PPK no hizo: formar un gobierno que le dé un rumbo al país en este periodo tan complejo, actuando como una segunda transición que renueve nuestra débil democracia y nos permita llegar en una mejor forma al 2021. 

Por eso es vital resolver la permanencia o no del actual Presidente; siendo esta la primera batalla que se debe definir si queremos concentrarnos en abordar y solucionar los problemas que aquejan a la población y plantear las reformas que con urgencia necesita nuestra nación. 

Ante esto, no sabemos cómo terminará este segundo proceso de vacancia, probablemente no resuelva la crispación política que vivimos diariamente, pero no podemos seguir en esta suerte de limbo a la que nos ha llevado la mediocridad e irresponsabilidad de la clase política.

sábado, 27 de enero de 2018

Reseña del Libro “El Poder y las Sombras”

Columna publicada originalmente en La Mula.pe: https://cgama.lamula.pe/2018/01/27/resena-del-libro-el-poder-y-las-sombras/christophergambini/


Por mucho tiempo nos centramos solo en regular y buscar el equilibrio entre los poderes del Estado, descuidando la regulación y el establecimiento de límites sobre el poder mediático y el poder económico. Corregir esta problemática permitirá la consolidación de la democracia, que se sostiene en el respeto y garantía de los derechos de la ciudadanía.

Hace ya más de un año que el Fondo Editorial del Congreso publicó el libro “El Poder y las Sombras: Hacia el equilibrio político-mediático” escrito por María del Pilar Tello, obra que recoge un profundo estudio y reflexión sobre la relación de los medios de comunicación y los gobiernos.

Medios de comunicación que se han convertido en los principales agentes en el proceso de difusión de la información, siendo decisivos al momento de influir y moldear la opinión pública (Tello, 2013), ocurriendo el framing (enmarque), priming (destacar) y agenda setting (agenda temática) al momento de manejar los contenidos y abordar la difusión de noticias. Provocando que se conviertan en el mega poder que ejerce el control de la comunicación y la información en nuestra sociedad, debido a la capacidad que poseen de influir, controlar y avasallar a los gobiernos.

Por el lado de la clase política, los políticos han pasado a ser personajes mediatizados (Alcántara, 2012), con liderazgos personalistas y proclividad hacia una acumulación de poder en su persona. En muchos casos ante los límites de la influencia de las instituciones, se han visto obligados a someterse al poder de los medios, que les dan el espacio escénico para llegar hacia los ciudadanos/votantes, generando una situación de peligrosa dependencia.

En respuesta a esta situación se han generado en nuestro continente escenarios de confrontación y tensión entre los gobiernos y medios y/o grupos mediáticos. Siendo los ejemplos más representativos:

La pugna mediático-política entre los gobiernos Kirchneristas y el Grupo Clarín en la Argentina, en el contexto de la aprobación de una ley de medios que terminó siendo judicializada y resistida por el grupo mediático.

El caso de Ecuador, donde la presidencia de Rafael Correa emprendió una lucha por la hegemonía política (Abad, 2010) sobre los medios desatada desde el 2007.

El caso de México, donde se evalúa el histórico dominio político de Televisa (Alva de la Selva, 2013) que ha dado paso a una reforma de las telecomunicaciones, aun de incierto desarrollo.

En medio del enfrentamiento permanente entre medios y gobiernos, ¿cuál sería la solución para resolver este conflicto de poderes? ¿De qué manera podemos evitar el abuso del poder mediático? ¿Cómo hacemos para garantizar el derecho a la información de la ciudadanía?

María del Pilar Tello, docente universitaria y apasionada analista política, aborda estos temas en el presente libro, segunda parte de una trilogía literaria dedicada por la autora al estudio de los medios, la política y la sociedad. Apostando por el equilibrio político – mediático, en donde juegue un rol fundamental la tercería ciudadana que se desempeñe como contrapoder, generando de esta forma un triángulo virtuoso.

Así mismo, se alerta sobre la ausencia de medios públicos estatales en nuestros países, entidades autónomas del poder político de turno, que garanticen la pluralidad de la información y representen los intereses de la sociedad en su conjunto. Con verdaderos medios públicos, evitaríamos lamentables ejemplos como el que ocurre en el Perú con el Canal del Congreso, devenido en organismo de propaganda del fujimorismo de Fuerza Popular.

Finalmente, por mucho tiempo nos centramos solo en regular y buscar el equilibrio entre los poderes del Estado, descuidando la regulación y el establecimiento de límites sobre el poder mediático y el poder económico. Corregir esta problemática permitirá la consolidación de la democracia, que se sostiene en el respeto y garantía de los derechos de la ciudadanía.

Bibliografía:

Abad, G. (2010) “Ecuador, el club de la pelea poder político vs. poder mediático”. En: ¿Por qué nos odian tanto? N° 11. Fundación Ebert, Bogotá.
Alcántara, M. (2012) El oficio de político. Editorial Tecnos, Madrid.
Alva de la Selva, A. (2013) “Poderes fácticos mediáticos: una agenda de investigación”. Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM Vol. 53 N° 217, México.
Tello, M. (2013) Dioses, Diablos y Fieras: periodistas en el siglo XXI. Fondo Editorial del Congreso del Perú, Lima.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Jugando a favor del Gobierno

Columna publicada originalmente en la Mula.pe: https://cgama.lamula.pe/2017/10/31/jugando-a-favor-del-gobierno/christophergambini/


Resulta lamentable el comportamiento de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en Venezuela.

Luego de meses de haber liderado las protestas en la calle y de la fuerte presión internacional, la oposición venezolana agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) terminó descolocada tras el triunfo chavista en las elecciones regionales.

Sin prever que a pesar de la crisis económica y el descontento social, el chavismo implementaría todos los recursos del Estado que tiene a su disposición para movilizar a su base electoral y atraer votantes adicionales, dejándose llevar por las encuestas la MUD creía que tenía la posibilidad de ganar por lo menos 15 de 23 gobernaciones, reeditando el nivel de triunfo obtenido en diciembre de 2015 que le permitió lograr la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional.

Los resultados de las elecciones del 15 de octubre acabaron con esa posibilidad. El chavismo se impuso y obtuvo 18 gobernaciones, ganando en Miranda, Lara y Amazonas, los únicos 3 Estados en manos de gobernadores opositores, sufriendo un duro golpe moral que no pudo ser aliviado por la victoria opositora en 5 nuevos Estados.

Ante este difícil escenario, el chavismo puso como condición que todos los gobernadores electos juramentaran ante la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente, la oposición que desde 2009 busca mantenerse unida afrontó un rápido y duro debate de cómo actuar ante esta situación y terminó en la práctica por dividirse. La MUD a pesar de participar en el proceso electoral, decidió no aceptar el juramento ante una Asamblea que no reconoce como legítima. Pero 4 de sus 5 gobernadores electos decidieron no obedecer y asistieron al juramento, justificándose en la responsabilidad ante sus votantes.

Este fue el detonante que provocó un cisma en la MUD, con sus máximos dirigentes (Capriles y Ramos Allup) enfrentados acusándose mutuamente de traición. Las posibilidades de mantener la cohesión y coherencia de la coalición parecen anularse, dejando sin representación a los miles de ciudadanos que no apoyan al chavismo y a los simpatizantes chavistas que se encuentran descontentos con la pésima gestión de Nicolás Maduro.

De mantenerse el cisma, con 2 de sus líderes más visibles y carismáticos inhabilitados electoralmente, nuevos rivales en el horizonte y una ciudadanía insatisfecha con la clase política en general; cabe preguntarse ¿cuáles serán las opciones electorales de la oposición venezolana? ¿Qué decisiones políticas tomará de cara a las próximas elecciones presidenciales?

Sin duda con todos estos hechos, el escenario ideal para el Chavismo se vuelve realidad: una MUD dividida, desorientada y caótica, desempeñando un penoso papel y dándole la oportunidad de alargar la vida del régimen.

Apuntes sobre Cataluña




Ciudadanos golpeados por la fuerza pública, protestas a favor y en contra del independentismo, un referéndum que no es referéndum, anuncios fugaces de independencia y conflictos de poderes es lo que han vivido en las últimas semanas Cataluña en particular y España en general.

Pero como llegamos a este escenario, a continuación unos breves apuntes que tratan de explicar este difícil contexto político:

El Gobierno de Mariano Rajoy: un gobierno del Partido Popular (PP) con serios cuestionamientos de corrupción y conocido por su inflexibilidad, se encontró con un escenario que no podía y no sabía controlar. Decidió no negociar con las autoridades catalanas y aplicar de manera férrea la Ley para disuadir y disolver cualquier intento de independentismo en Cataluña. Si ojala fuera así de férreo para luchar contra la corrupción.

La Generalitat: un gobierno autonómico que decidió como principal motivo de existencia lograr la independencia de su territorio. Dividir a su pueblo y forzar un referéndum (sin base legal debido a la sentencia del Tribunal Constitucional) para lograr la tan ansiada “Independencia de Cataluña”. Hoy tras votaciones irregulares y cuestionables, vende a su base electoral una independencia que no es más que un espejismo.

Las fuerzas políticas nacionales: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha perdido iniciativa en el panorama político y termina resignándose a ser comparsa del PP. Ciudadanos, la promesa de renovación de la centroderecha termina por ser absorbido por la influencia del PP. PODEMOS que mantiene enfrentamiento con varios medios de comunicación plantea una tercera vía para resolver al problema, pero se ve en aprietos por las decisiones de algunos de sus aliados.

La sociedad: relativizó la magnitud del problema, en parte se desentendió de las acciones del gobierno catalán y se vio arrastrada ahora por su indiferencia en el enfrentamiento en Cataluña. La división, el descontento y el desorden lamentablemente no pronostican una futura y rápida reconciliación entre compatriotas.

Son los principales factores que han llevado a crear este escenario caótico que termina por afectar a la sociedad Española en su conjunto. Más allá de las elecciones autonómicas convocadas para el 21 de diciembre, ¿qué podemos hacer para solucionar este problema?

Primero, abrir un espacio de diálogo y negociación entre los distintos actores políticos involucrados.

Segundo, revisar la naturaleza de la descentralización que originó las comunidades autonómicas. De ser el caso, los pactos autonómicos pueden ser actualizados para prepararlos para nuevas condiciones de relación entre el Gobierno Español y dichas comunidades.

Tercero, generar las condiciones para un referéndum pactado, que establezca todas las garantías para que todos los catalanes con su voto decidan el futuro de su territorio.

Estas son algunas alternativas de solución que me atrevo a plantear en el debate. Sé que la situación en Cataluña parece imposible de resolverse en el mediano plazo, pero después de todo es labor de la política volver posible lo imposible.