lunes, 10 de agosto de 2015

Resultados de las PASO en Argentina


Este domingo 9 de Agosto, 32 millones de argentinos han acudido a votar en las elecciones presidenciales primarias, abiertas, obligatorias y simultáneas (PASO); en las que han participado todas las fuerzas políticas, cuenten con uno o más precandidatos presidenciales. Para confirmar las candidaturas presidenciales de cada formación política, resolviendo disputas internas y además actúan como una primera vuelta simbólica de las elecciones del 25 de Octubre; permitiendo conocer el respaldo y las expectativas de los votantes para cada formación política frente a las elecciones presidenciales de Octubre.

En las que los 15 precandidatos a presidente necesitan obtener al menos el 1,5 % de los votos para poder competir en los comicios generales de octubre en su carrera por llegar a la Casa Rosada, sede del gobierno argentino. Basándonos en la experiencia previa de la anterior PASO del año 2011, la importancia de esta elección radica en que permiten proyectar una tendencia o posicionamiento a las candidaturas formales de cada formación política: aquellos aspirantes que queden bien posicionados en las PASO les irá mejor en las generales, por el contrario a aquellos aspirantes a los que les vaya mal este domingo les irá peor en Octubre.

Esta elección ha marcado la siguiente tendencia, ampliamente difundida por encuestas anteriores que anunciaban el siguiente orden en las candidaturas:

En el oficialista Frente para la Victoria (FpV), que encabeza el Partido Justicialista (PJ, peronista), el candidato único Daniel Scioli, actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, consigue un 38% de los votos, encabezando las expectativas para la elección presidencial.

En la alianza opositora Cambiemos que obtuvo el 30% de los votos, en la que compiten tres candidatos: Mauricio Macri, alcalde de la ciudad de Buenos Aires, del partido conservador Propuesta Republicana (PRO) se impone al interior de la formación con el 80.6% de los votos; el senador Ernesto Sanz, de la socialdemócrata Unión Cívica Radical (UCR) obtuvo el 11.6% de los votos de la formación, y la diputada Elisa Carrió, de la centrista Coalición Cívica obtuvo el 7.8% de los votos de la formación.

En Unidos por una Nueva Argentina (UNA), conformada por los peronistas disidentes, obtuvo el 20.5% de los votos. An interior de la formación; el diputado Sergio Massa obtuvo el  68% de los votos de la formación,  y José Manuel de la Sota, gobernador de Córdoba, obtuvo el 32% de los votos de la formación.

En la alianza Progresistas, la candidata única, la diputada Margarita Stolbizer obtuvo el 3.4% de los votos.

El trotskista Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) el 3.3% de los votos, al interior de la formación: Jorge Altamira obtuvo el 48.5% de los votos de la formación y el diputado Nicolás del Caño, obtuvo el 51.5% de los votos de la formación.

Compromiso Federal, que postula al peronista opositor Adolfo Rodríguez Saá, senador y expresidente argentino (2001) obtuvo el 2% de los votos.

Con estos resultados Daniel Scioli, logra seguir ocupando el primer lugar y generar expectativa por la continuidad del gobierno del Frente para la Victoria. Mauricio Macri, confirmado como candidato de Cambiemos, consolida su segundo lugar y se posiciona como la alternativa opositora. Sergio Massa, candidato de UNA, se constituye como la clara tercera fuerza. Confirmándose finalmente que esta será una elección muy competitiva con una probable futura segunda vuelta en Argentina.

lunes, 27 de julio de 2015

La Nueva Mesa Directiva del Congreso Peruano


Luego de semanas de movidas y negociaciones en el parlamento nacional, múltiples anuncios de listas alternas a la ya anunciada postulación de Luis Iberico a la presidencia del Congreso y una derrota temprana del oficialismo que por primera vez luego de la recuperación democrática no presentó candidatura. Se llevó a cabo pasadas las 10 de la mañana de este día, la votación para elegir la mesa directiva del periodo de sesiones 2015-2016.

Con la inscripción de dos listas de Oposición el día de ayer, se confirmaba que el parlamento en el último año del gobierno de Ollanta Humala sería manejado íntegramente por cualquiera de las fuerzas de la variada oposición. Ya sea la lista N° 1 conformada por Vicente Zeballos (SN), Leonardo Inga (AP-FA), Tito Valle (Perú Posible) y Justiniano Apaza (Dignidad y Democracia). O la lista N° 2 conformada por Luis Iberico (APP-PPC),  Natalie Condori (Dignidad y Democracia), Mariano Portugal (Unión Regional) y Luis Galarreta (PPC-APP).

Terminado el conteo de votos la lista N° 2 liderada por Iberico se impuso con 70 votos a favor, frente a la Lista N° 1 liderada por Zeballos que consiguió apenas 55 votos. Con el apoyo declarado de las bancadas de Fuerza Popular, Concertación Parlamentaria y PPC-APP, esta lista tenía asegurados 51 votos, sumando los votos de legisladores de las bancadas de Unión Regional, Dignidad y Democracia y de no agrupados; con el único objetivo de quitarle la mesa directiva al Nacionalismo, que decidió respaldar de manera indirecta la postulación de Zeballos.

En su discurso Luis Iberico ha prometido contribuir a la Gobernabilidad, agilizar varios temas postergados en el legislativo y marcar la independencia del parlamento frente a un aislado Ejecutivo. Además deberá aclarar las denuncias de sus vínculos con la red criminal de Rodolfo Orellana, demostrar independencia frente a los grupos opuestos a la nueva ley Universitaria y conducir un fragmentado parlamento.

Ahora Luis Iberico como Presidente del Congreso deberá enfrentar retos urgentes: mantener independencia frente a las ambiciones políticas del Fujimorismo y el APRA para no contribuir a aumentar el conflicto político; impulsar temas pendientes como la elección del Defensor del Pueblo, el nuevo código Penal, las reformas políticas y electorales pendientes; y conducir desde el legislativo las garantías de imparcialidad necesarias ante un cada vez más cercano proceso electoral. Frente a un ejecutivo saliente y una agitada campaña electoral pensando en siempre en la estabilidad del Perú.

domingo, 26 de julio de 2015

Balance del VIII Congreso de ALACIP Lima 2015


Después de mucha expectativa se ha realizado en Lima el VIII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Ciencia Política en la Pontificia Universidad Católica del Perú, los días 22, 23 y 24 de Julio, reuniendo a más de 1000 politólogos del continente; entre académicos ampliamente reconocidos, politólogos profesionales y jóvenes estudiantes de Ciencia Política de la PUCP, UNFV y UNMSM.

Abordando con un alturado debate y reflexión en sus 367 paneles temas de: Teoría Política; Política Comparada; Participación, Representación y Actores Sociales; Instituciones Políticas y Conflicto Interinstitucional; Metodología en Ciencia Política; Relaciones Internacionales; Administración Pública y Políticas Públicas; y Opinión Pública y Comportamiento Electoral. Con una gran mayoría de ponencias y trabajos de investigación de estudiantes de pregrado y postgrado que demuestran que el futuro de la disciplina está en las manos de las nuevas generaciones de cientistas políticos.

Es de destacar los paneles centrales de debate realizados en el Coliseo Polideportivo de la Universidad, sobre tres temas de relevancia para la disciplina:

El Debate sobre la Ciencia Política en la Región; con la participación de Víctor Alarcón, Rossana Castiglioni, María Victoria Murillo y Lucio Rennó, con la moderación de Martín Tanaka.

El Debate sobre el Rol del Perú y los Países Andinos en la Política Comparada; con la participación del maestro Julio Cotler, Flavia Freidenberg, Mónica Pachón y Kurt Weyland, con la moderación de Eduardo Dargent.

Y el debate sobre la democracia en la América Latina Contemporánea; con la participación de María Herminia Tavares, Marcelo Cavarozzi, Maxwell Cameron y Steven Levitsky, con la moderación de Maritza Paredes.

Pero ALACIP además de tener como misión central fortalecer la calidad de la investigación y apoyar el desarrollo de la disciplina en la región latinoamericana; busca conectar con una gran red de colegas, que comparten temas de interés común mediante el trabajo de los 21 grupos de investigación, que son sin duda el elemento dinámico de la Asociación actualmente, luego de 7 exitosos congresos y 13 años de existencia.

Otros puntos positivos a resaltar son la novísima Escuela ALACIP de Herramientas para el Análisis Político, que hizo su estreno en este congreso contando con 40 alumnos en dos cursos y seis talleres de capacitación y actualización metodológica. La VI entrega del Premio Guillermo O´Donnell a la mejor tesis doctoral; que este año fue entregada a la Dra. Mariana Batista Da Silva. Resaltando el papel del legado de Guillermo O´Donnell en la gran mayoría de eventos del Congreso.

Entre los puntos negativos, si bien Lima ha sido por unos días el centro de la academia de ciencia política latinoamericana; lo cual es una oportunidad imprescindible para el fortalecimiento de la joven disciplina, que ya cuenta con 27 años de existencia pero es en los últimos 10 años que existe un crecimiento acelerado de su difusión y oferta académica. Este congreso una vez más ha demostrado la división entre la “comunidad politológica peruana”, los conflictos y falta de comunicación entre las facultades y escuelas limeñas tanto desde el lado de las universidades públicas como de las universidades privadas, donde salvo algunas excepciones existe una marcada desconfianza mutua.

Finalmente más allá de problemas menores de organización que siempre están presente en grandes eventos, el haber albergado 1200 ponencias y un número mayor de participantes provenientes de 34 países interesados en estudiar a América Latina han hecho que este Octavo Congreso sea exitoso y marque un hito en la historia de la Ciencia Política Peruana. Ahora nos espera el IX Congreso ALACIP Montevideo 2017.

sábado, 27 de junio de 2015

Precandidatos Rumbo al 2016


Keiko Fujimori: Mantiene un primer lugar en las encuestas desde hace más de 3 años; con una estrategia electoral que busca no generarse muchos daños, hasta iniciada la campaña formal, con el deseo que el casi 30% de respaldo le permita pasar directamente a una segunda vuelta. Escenario donde al parecer no tiene una estrategia ya construida para atraer al centro, una debilidad que puede pasar factura.

Pedro Pablo Kuczynski: Con un segundo lugar expectante, busca capitalizar ser el mejor candidato mal menor, para poder pasar a una segunda vuelta electoral. Con la asesoría de Luis Favre, busca ampliar el perfil de su oferta hacia nuevos sectores, y sumar nuevos cuadros y organizaciones que le permitan tener la maquinaria necesaria para la campaña presidencial, sin depender de ningún partido ni alianza.  

Alan García: Buscando mantener su estrategia de estadista crítico del gobierno saliente. Logra marcar la agenda política-mediática; pero sin poder desmarcarse de los escándalos por corrupción y narcotráfico efectivamente. Busca ganar al sector de centro y a los sectores populares con un discurso de obras y trabajo. A pesar de tener bajos porcentajes ahora, qué duda cabe que es el político mejor preparado para afrontar largas campañas y salir airoso.

Alejandro Toledo: Busca reactivar tardíamente a sus bases partidarias, debido a la pérdida de importantes cuadros. Sin haber administrado su derrota en la campaña pasada. Busca posicionarse como el candidato de centro, pero el continuo escándalo por la compra de inmuebles y su ambigua posición frente al gobierno, disminuyen al mínimo sus posibilidades. Presagiando el fin de Perú Posible.

Solidaridad Nacional: Luego de haber tomado la decisión de ir en solitario a la campaña presidencial. Repitiendo la misma estrategia de la campaña anterior, con una base municipal de programa, aun no tiene precandidato formal. Los rumores indican que sería su líder, Luis Castañeda que dejaría la alcaldía de Lima, hasta el momento con una gestión improvisada y sin brillo, para postular una vez más dividiendo al espacio de la centroderecha.

Partido Nacionalista: Con la confirmada precandidatura del exministro Daniel Urresti, con proceso judicial pendiente, y a la espera de otras precandidaturas. Es un hecho que el partido de gobierno busca tener una locomotora política que le garantice una significativa bancada en el próximo lustro; capitalizando los esfuerzos en los sectores de Educación y de Inclusión Social, pilares fundamentales del Gobierno de Ollanta Humala.

Partido Popular Cristiano: Con un cronograma establecido de elecciones internas, proceso escaso en la política peruana actual. Afronta varios retos debido al enfrentamiento de las facciones institucionalista y reformista por el control partidario. Sin un candidato fuerte, con la exigencia de las bases de participar sin alianzas en la próxima campaña, y problemas para un recambio generacional. El 2016 puede significar una campaña para conversar la inscripción legal antes que alguna aspiración mayor.

Acción Popular: También con un proceso de elecciones internas para escoger sus candidatos al legislativo y ejecutivo, busca recuperar un perfil propio para no depender de una alianza de sobrevivencia. Con la negativa del chef Gastón Acurio de postular en el 2016; el partido debe decidir entre los parlamentarios Víctor Andrés García Belaunde y Yonhy Lescano, el empresario y exvicepresidente Raúl Diez Canseco Terry, el analista Alfredo Barrenechea o el ingeniero y exministro Juan Incháustegui. El reto para el candidato finalmente elegido será lograr volverse una alternativa viable y convocante que entusiasme a los electores como alguna vez lo logró Fernando Belaunde Terry.

Las Izquierdas: Luego de alejarse del gobierno y en un contexto adverso. La izquierda política cuenta con 2 bloques formales: Únete Perú ; que agrupa a Fuerza Social, Ciudadanos por el Cambio, Partido Humanista, Partido Comunista del Perú, Partido Comunista del Perú Patria Roja-MAS; y el Frente Amplio; que agrupa a Tierra y Libertad, el Nuevo Movimiento Sembrar y algunos movimientos locales y colectivos sociales. Además de la aparición de un tercer bloque el nacionalismo disidente organizado en el Bloque Nacional Popular; y pedidos por la unidad expresada a través de la campaña ciudadana Merecemos Más, promovida por jóvenes políticos de diferentes partidos y movimientos. La izquierda política ha comenzado a reunirse en mesas de concertación para superar sus discrepancias, encarar el escenario electoral unida. Una vez definida su ubicación organizativa, debe empezar a elegir democráticamente a sus candidatos entre una gran variedad de cuadros y consensuar un programa que apunte a convencer a una gran mayoría del electorado teniendo en cuenta el tiempo en contra.

Restauración Nacional: Con la ya anunciada candidatura de su líder fundador el parlamentario Humberto Lay Sun, en el empeño de ir como opción sin necesidad de alianzas. Básicamente su estrategia se centra en levantar las banderas de la lucha contra la corrupción y la ética política, con el apoyo de sectores evangélicos. El partido se juega en una eventual derrota su existencia ante el retiro de su único líder.

Alianza Para El Progreso: Luego de haber sido el partido con mayor participación y éxito en las elecciones regionales y municipales del 2014, este partido empresa se prepara a participar en la campaña con la probable postulación de su líder César Acuña, actual gobernador regional de la Libertad. Su reto trascender las demandas regionales o municipales construyendo una propuesta nacional que lo diferencie del resto de candidatos de la centroderecha.

Antero Flores Aráoz: Con la inscripción de su partido ORDEN busca nuevamente postular a la presidencia, atrayendo nuevos cuadros y con un discurso sobre seguridad. No parece tener posibilidades de convertirse en una opción novedosa para los electores.

Julio Guzmán: Candidato único de Todos por el Perú, partido impulsado por tecnócratas estatales y de consultoras. Busca con un marketing bien cuidado y con un discurso demasiado amplio convertirse en una opción nueva ante los electores. Su problema: su perfil es muy parecido al posicionado Pedro Pablo Kuczynski y la falta de tiempo para crear una verdadera estrategia política novedosa. Su ventaja ser poco conocido y tener una buena preparación profesional.

Democracia Directa: Una nueva campaña para el partido que representa el reclamo de los aportantes del FONAVI, buscando ampliar su oferta a promover mecanismos de democracia directa y una nueva constitución. Pero muy alejado de la coyuntura electoral.

Partidos Sin Candidatos: Con el tiempo en contra, varios partidos, algunos municipalistas (Somos Perú, Siempre Unidos) y otros que funcionan como franquicias electorales (Perú Patria Segura, Unión por el Perú y Vamos Perú). Tienen dos posibilidades; negociar con candidatos nuevos y poder servir de vientres de alquiler o negociar con algún candidato posicionado una alianza electoral.

Candidatos sin partidos: Ante la volatilidad de los electores y el descrédito del establishment, siempre existe  espacio para la aspiración de nuevos actores. Mauricio Diez Canseco; empresario ligado a la farándula busca inscribir su movimiento, y escapar de las denuncias por evasión fiscal. Rómulo Mucho; exviceministro, busca con un movimiento no inscrito ser el candidato técnico de la campaña y acercarse a sectores disconformes. Javier Velasco; hijo menor del dictador militar Juan Velasco Alvarado, busca representar al sector disconforme con el sistema político y el modelo económico, recogiendo las banderas de un nacionalismo autoritario. Óscar Valdés Dancuart, exministro del interior y exprimerministro de este gobierno, busca liderar un movimiento desde las regiones que levante el pedido de seguridad y mano dura, en un contexto de alta inseguridad.

Finalmente a 10 meses de las elecciones, con un cerca de 50% de los electores a la espera de una opción diferente a los candidatos principales de las encuestas, existe el espacio para que cualquiera de estos precandidatos logre tener posibilidades superando sus limitaciones con una estrategia clara que busca comunicarse con la población para encarar los principales problemas del país; como la educación, la salud, la seguridad, la corrupción, la economía y el medio ambiente. Con una visión de futuro para la construcción de una nueva ruta para el progreso y desarrollo nacional. 

domingo, 31 de mayo de 2015

El dilema de las Izquierdas en el 2016


Con el retorno de la democracia con la caída del régimen fujimorista, muchos partidos “tradicionales” recobraron protagonismo en las elecciones generales, regionales y municipales de la primera mitad de la primera década de este siglo; este fue el caso del APRA, AP y PPC que con diferentes estrategias cobraron relevancia política en estos diferentes espacios. Pero hubo una excepción: las izquierdas no tuvieron el relativo éxito o recuperación de los demás partidos al permanecer relegada del debate público y al no tener una opción electoral concreta de importancia.

A pesar de la fortaleza que demostró con Izquierda Unida, las izquierdas en el Perú no lograron recuperarse al mismo ritmo que el resto de partidos por factores tanto internos como externos. En el caso de los factores internos: la tensión ideológica entre sus diferentes corrientes, el caudillismo exhibido por sus más importantes representantes y sus problemas para representar a nuevos sectores sociales; sumados a los factores externos: la presión por la violencia del terrorismo de Sendero Luminoso, la persecución por parte del Estado gobernado por el Fujimorismo y la campaña de desprestigio de la política durante la década de 1990, hicieron que las izquierdas se vean reducidas a su mínima expresión.

Desde esta época se vieron 2 corrientes políticas: un sector relacionado a las organizaciones sociales decidió reafirmar un perfil más clasista, lo que los llevó a la marginalidad y otro más cercano a posiciones reformistas y socialdemócratas se unió a coaliciones muy amplias para enfrentar el autoritarismo fujimorista perdiendo así su perfil político. Son estas mismas corrientes las que van a buscar recuperar participación en las siguientes elecciones democráticas pero no lograrán constituir una candidatura propia; pero muchos de los cuadros políticos de la izquierda reformista van a llegar a cargos de poder tanto en el ejecutivo y legislativo durante el Gobierno de Alejandro Toledo. Por el lado de la izquierda más radical su participación va a estar centrada en las organizaciones sindicales y movimientos de protesta en confrontación con el gobierno nacional; además del caso del MNI que postuló a las elecciones regionales y municipales sin mayor éxito.

El dilema entre la subordinación y la marginalidad1 se va a ver presente nuevamente en las elecciones generales del 2006, dos grandes tendencias se van a perfilar en la fragmentada izquierda: de un lado, algunos sectores levantaron un perfil más moderado expresándose en el Partido de la Democracia Social (PDS)2, que finalmente postuló con el nombre de Concertación Descentralista (CD). De otro lado, los sectores que provenían de la tradición más radical intentaron procesos de unificación, pero finalmente dieron lugar a dos organizaciones: de un lado el MNI y, del otro, el Partido Socialista (PS), formado sobre la base de sectores antes vinculados al PUM. Los resultados electorales fueron desastrosos: CD obtuvo apenas el 0.62% de los votos en la elección presidencial, el PS el 0.49%, y el MNI el 0.27%, con sus candidatos Susana Villarán, Javier Diez Canseco y Alberto Moreno, respectivamente. En el congreso, el PS obtuvo el 1.24%, el MNI el 1.23%, y CD el 0.85%, y no lograron elegir ningún representante. Como consecuencia de estos resultados, todos estos grupos perdieron su registro electoral.

Con la participación de Ollanta Humala se abrirá un nuevo escenario: ciertas personalidades se van a sumar a su candidatura al ver que representaba a los sectores descontentos con el sistema económico, tanto en las elecciones del 2006 y 2011. Es durante este periodo que va a surgir como un nuevo esfuerzo electoral, el Partido Descentralista Fuerza Social (FS), que logrará ganar la alcaldía metropolitana y alcaldías en las regiones del país; agrupando a los sectores moderados de la izquierda. El PS, el Colectivo Ciudadanos por el Cambio (CxC) y el Partido Comunista Unidad (PCP) se sumarían a la propuesta del Partido Nacionalista de Ollanta Humala y constituirán Gana Perú para participar en las elecciones del 2011, elecciones que luego de un esfuerzo de convocatoria ganarían con un 51% de los votos y llevarían a estos sectores al poder. En el caso de Fuerza Social, luego de rechazada una alianza con Perú Posible, participaron en las elecciones con lista propia y perdieron la inscripción.

Ollanta Humala, una vez en el gobierno comenzó un viraje político conversador, apartando a las izquierdas que lo apoyaron del ejecutivo en menos de 3 meses. Comenzado el 2012 un grupo de parlamentarios liderado por Javier Diez Canseco3, se separaría en el parlamento, debido a sus medidas autoritarias y conservadoras. Para fines de ese año, empezaría un proceso de recomposición de fuerzas de izquierda, Fuerza Social, el PCP, el PS y CxC conformarían un primer esfuerzo con Fuerza Ciudadana para encarar el proceso de Revocatoria contra Susana Villarán, hecho político que se evitaría con el apoyo de sectores de centro. Pero es en Junio de 2013 que aparecerá una ilusión de unidad con la convocatoria del Frente Amplio de Izquierda, que agrupó a los partidos de Fuerza Ciudadana, sumados al PCP Patria Roja y el Movimiento Tierra y Libertad. Este proyecto político comenzaría al poco tiempo a demostrar conflictos agravados por las elecciones regionales, que dieron resultados negativos en donde se presentó electoralmente el frente y solo pudo mantener el Gobierno Regional de Cajamarca con MAS.

Finalizando el 2014 el dilema permanente de la izquierda terminará por disolver el proceso unitario, generando la retirada de 5 de los 6 partidos integrantes; generando un cisma por desacuerdos en las estrategias electorales y por el personalismo de la política actual. Con el 2015 el Frente Amplio impulsado por Tierra y Libertad, logrará la adhesión del novísimo movimiento SEMBRAR liderado por la parlamentaria Verónika Mendoza, y el movimiento estatista Pueblo Unido; el PS decidió abogar por la unidad total de la izquierda y el resto de partidos (FS, CXC, PCP, Patria Roja) formarán una nueva alianza con el partido Humanista de centro izquierda, tomando el nombre de Únete Perú, para convocar a sectores desde el centro hacia la izquierda. Además de la aparición del Bloque Nacional Popular, conformado por disidentes del nacionalismo, siguiendo el liderazgo del parlamentario Sergio Tejada con el objetivo de convocar a una amplia unidad.

Finalmente como vemos ambas corrientes se han expandido integrando cada uno de los frentes actuales, agudizando de esta forma las contradicciones en la fragmentada izquierda, afectada por el trauma de la unidad, que finalmente parece encarar las elecciones del 2016 con dos opciones electorales por un lado Únete Perú: con precandidatos como Yehude Simon, Gregorio Santos y Susel Paredes; y por otro lado Frente Amplio: con precandidatos como Marco Arana y Verónika Mendoza que corren el riesgo de no tener el protagonismo deseado y quedar reducidos a la irrelevancia política, muy dura en contextos de la actual antipolítica. 


1 La Izquierda en el Perú: Vagones sin Locomotora. Martín Tanaka (2009) Instituto de Estudios Peruanos.
2 Inspirado gruesamente en planteamientos de “tercera vía” o “camino alternativo”. Al respecto ver Bresser et.al. , 1993; Giddens, 1998; Gomes y Unger, 1998; Castañeda et.al., 1998.
3 Luego de la Crisis Política por el manejo gubernamental en el Conflicto Minero Conga y el viraje conversador del presidente Ollanta Humala.

sábado, 30 de mayo de 2015

Juan Carlos Monedero: Curso Urgente de Política para Gente Decente

Para el Curso de Sistemas Políticos y Formas de Gobierno                27 de Mayo de 2015

Profesora: Dra. María del Pilar Tello Leyva

El libro que quería ser una subversiva Caja de Herramientas:


Curso urgente de política para gente decente, de Juan Carlos Monedero, es una propuesta de diálogo para construir lo que ahora nos parece inimaginable. Una herramienta para lograr un verdadero cambio social. Una escritura clara y directa que devela, punto por punto, las claves para entender las políticas económicas y sociales, y participar activamente en ellas. Incluye tareas y acciones concretas para practicar política en el entorno más próximo. 

Juan Carlos Monedero es el referente intelectual para las plataformas de acción social, está en contacto directo con los jóvenes universitarios y participa en numerosos foros y asociaciones ciudadanas. Además, es una figura reputada, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Autónoma de Madrid, asesor político de izquierdas, ha desarrollado su labor en diversos países. En paralelo a su actividad académica, ha desarrollado una intensa labor profesional, observador internacional en elecciones en diversos países, y ha sido responsable del equipo español del Banco Central Europeo para el estudio y seguimiento de los efectos de la implantación del euro en España. 

Curso urgente de política para gente decente se enmarca en un momento en el que se ha generado inquietud social, hay preocupación por la pérdida de derechos, ganas de cambiar las cosas. Luego de décadas en donde se hizo parte de la realidad social el aceptar que para participar en política y llegar al desempeño del poder se debía dejar de lado el aspecto moral excluyendo del centro del debate público a las personas con menos recursos, a los excluidos por un sistema que privilegia el crecimiento, el individualismo y la ganancia personal, antes que el bienestar colectivo de la sociedad. No sólo en España, en Europa sino también en América se puede vivir este gran mal del neoliberalismo y el capitalismo salvaje; la supremacía del poder económico sobre el poder político, que es el verdadero encargado de ordenar la sociedad en su conjunto; debido a la subordinación de los políticos y líderes al poder de las transnacionales y medios de comunicación que limitan la información de la sociedad.

Pero dicha situación empieza a cambiar, dependiendo de los procesos de cada nación, de manera lenta o rápida la población se organiza en grupos de protesta por el respeto a los derechos, la pérdida de recursos de las mayorías (el pueblo), el cuidado del medio ambiente y la defensa frente a un Estado guardián de los intereses de pocos y opresor de las libertades de muchos otros. En algunos casos toda esa energía no encuentra una vía para focalizarse en cambios y acciones concretas.

En otros logra articularse en organizaciones que por medio de la política, en democracia permita llevar las demandas de estos sectores al centro de la toma de decisiones. Ejemplos están presentes en todo el mundo, en América Latina, desde el siglo pasado diversos grupos de izquierda entendieron que la mejor manera de poder influir en la política era aceptar las formas democráticas como es el caso del Frente Amplio en Uruguay, el PT en Brasil, la Concertación ahora Nueva Mayoría en Chile y el FMLN en el Salvador además del avance por poder participar del sistema como es el caso del Polo Democrático y la Alianza Verde en Colombia y el PRD en México.

De manera más actual casos como el MAS en Bolivia o Avanza País en Ecuador, con sus matices, logran conducir movimientos de cambio y sectores antes excluidos del poder, a pesar de la tentación autoritaria, para modificar el sistema político. Representando en el caso Boliviano a sectores cocaleros e indígenas en el nuevo mapa político de una democracia participativa y multicultural. Y en el caso de Ecuador a un amplio sector ciudadano que busca estabilidad y mejor calidad de vida luego de la constante crisis por la pérdida de legitimidad de anteriores gobernantes.

En Europa luego de las manifestaciones por la crisis económica mundial, emergió en España el movimiento de indignados, claro referente contra un sistema excluyente, que marcó la pauta de una renovación auténtica de la política. Teniendo un punto positivo el que luego de la fase de protestas se han logrado constituir organizaciones representativas de este amplio sector como es el caso de PODEMOS a la izquierda y Ciudadanos a la derecha; que rompen con el bipartidismo de más de 30 años de hegemonía del PSOE y el PP. Una muestra clara de este cambio son las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo pasado en las cuales a pesar de que el PP sigue siendo la mayor fuerza nacional en votos; ha perdido hegemonía en todas las ciudades en las que ganó el 2011, incluyendo a Madrid su principal bastión, obligando a pactar y cambiar para mantenerse en el gobierno. El PSOE se mantiene como segunda fuerza en el país, pero irrumpen en muchos espacios tanto PODEMOS como Ciudadanos demostrando la esperanza cambio político para España. Presagiando para las elecciones generales el fin del bipartidismo, y el inicio del protagonismo de más fuerzas que representen a una cambiante sociedad española.

Finalmente este libro es un instrumento de acción que ofrece tareas prácticas, maneras de encauzar toda esa inquietud y reacción social a diario, en el entorno más próximo. Organizarse para poder pasar de la perplejidad y la inquietud a construir lo que ahora nos parece inimaginable, a dedicar parte de nuestro esfuerzo a marcar los rumbos comunes, a imaginar cualquier cosa y hablarla con los demás para hacerla posible. Para no dejar el debate público en manos incapaces de anteponer el bienestar común a sus intereses particulares. Sin duda hace falta un curso de política urgente para lograr entre todos una vida decente.

sábado, 25 de abril de 2015

Comentario sobre el Libro Pobreza y Cambios Electorales en Lima


El libro Pobreza y cambios electorales en Lima, de Fernando Tuesta Soldevilla, publicado en 1989 por Desco, es un trabajo que busca analizar a los partidos políticos, los procesos electorales y la participación política de la sociedad, en este caso de las clases populares urbanas en el periodo de 1978 a 1986, periodo importante en la historia política del país por la gran cantidad de hechos y procesos políticos que acontecieron. La transición democrática, el fin de la dictadura militar, la asamblea constituyente de 1978, las elecciones municipales 1980,1983 y 1986 y las elecciones presidenciales de 1980 y 1985 marcaron el periodo de tiempo de dicho estudio.

¿Cuál ha sido el alcance de la participación electoral de los sectores populares de Lima, ciudad donde se concentra un tercio del electorado nacional? ¿Cuáles han sido sus preferencias políticas y la naturaleza de estas a lo de los continuos procesos electorales? ¿Este perfil es el mismo o ha cambiado en las últimas décadas? Son las preguntas que el autor se hace con respecto a su tema de investigación y que con el transcurrir del mismo va a ir especificando, y hallando elementos importantes que incidirán en el sistema político democrático pero a los que decide no hacer mención y no visibilizarlos.

El autor empieza especificando que su interés es la medición de la participación electoral de los sectores pobres de Lima, dejando el basto campo de la participación política de lado, para cada cierta parte caer en contradicciones conceptuales que siendo comprensivos se pueden entender como errores tipográficos; y no caer en la consideración de que sea un error conceptual. Para el estudio escoge a 12 distritos (Villa El Salvador, Carabayllo, El Agustino, San Juan de Lurigancho, Independencia, Villa María del Triunfo, Chorrillos, Comas, San Juan de Miraflores, Lurigancho, Ate y San Martín de Porres) que representaban el cambio en la configuración demográfica y social de la capital.

Luego de una larga introducción histórica, útil para conocer el desarrollo del sistema político peruano desde casi inicios del siglo XX, la configuración de las organizaciones políticas más antiguas como el APRA, AP, PPC y la Izquierda Unida (IU), el crecimiento de las organizaciones sindicales y sociales, además del desarrollo demográfico de la ciudad de Lima y su incremento en la división administrativa, llegará a analizar los resultados electorales y preferencias de los sectores de la población estudiados. Un hecho que confirman los datos previos recopilados es que a pesar del aumento de la población total en Lima, la población electoral sufrió un lento incremento en las décadas previas producto de la ampliación del sufragio a más sectores como las mujeres y analfabetos, y el proceso de migración que diversificó la composición social de la ciudad y de la mayoría de distritos estudiados. El autor al analizar los resultados electorales va a plantear sus comentarios y posteriores conclusiones según la línea de discurso imperante en la época, dividiendo a la sociedad limeña en clases sociales rígidas y cayendo sin duda en generalizaciones que no aportan al trabajo de investigación. Si bien es importante tener en cuenta las diferentes configuraciones sociales de los sectores estudiados no se puede caer en el error de analizarlos como un todo uniforme, porque sin duda se cometen omisiones.

En el caso del análisis de los partidos en el periodo de estudio, sin duda el sistema de partidos era en teoría menos fragmentado que en la actualidad, con 4 grupos políticos definidos: APRA, Acción Popular, Partido Popular Cristiano e Izquierda Unida, que merece mención aparte en líneas posteriores; concentraban mayoritariamente las preferencias electorales en Lima y en el Perú en general generando la ilusión de un sistema estable de partidos, que a duras penas duró cerca de 10 años de desempeño, y se verá su distribución en cuanto a apoyos electorales en los distritos estudiados.

En el caso de Acción Popular y el APRA lograron ingresar a disputarse el apoyo electoral en los distritos estudiados; debido a su maquinaria electoral, su distintiva cercanía con los ciudadanos por ser partidos de masas en sus orígenes, a su relación clientelar cuando accedían al poder. Demostrando la extrema dependencia al desenvolvimiento de su líder, Fernando Belaunde en el Caso de Acción Popular y Alan García en el caso del APRA. Disputándole a la IU el apoyo de los sectores pobres, en las elecciones generales y municipales dependiendo la circunstancia de la elección en el caso de Acción Popular a inicios de la década de 1980 y en el caso del APRA luego de la victoria de García en las elecciones de 1985.

El PPC va a demostrar menor apoyo en los distritos estudiados, ya que tenía mayor presencia y apoyo en los distritos con población de mayores ingresos, pero demostrando un nivel más estable de apoyo durante los procesos electorales estudiados, consolidándose en un tercer lugar y alejándose de la responsabilidad de ser gobierno en muchos casos. Si bien es cierto que es un partido con mayor presencia en Lima, con el paso de los años no ha logrado consolidar un bastión político efectivo que genere un dominio electoral fiel.

El caso de Izquierda Unida, es interesante luego de que las diferentes fuerzas de izquierda fueron dispersas en la elecciones de 1978 y 1980, algo que el autor pasa por alto y que no se soluciona simplemente sumando los porcentajes electorales en un supuesto ficticio de unidad, afrontan las elecciones municipales de 1980 bajo una sola coalición quedando en un expectante segundo lugar en Lima Metropolitana y ganando varias alcaldías, lo que permitió agregar experiencia de gobierno para luego tener el triunfo en 1983 y quedar en un segundo lugar frente al APRA que pasaba por su mejor momento electoral. Además de tener amplio control en organizaciones sindicales y sociales, IU aparentaba una fortaleza organizativa y electoral creciente, que disimulaba sus constantes divisiones, y que dejan en claro que nunca ha existido una singularidad política sino una gran variedad de organizaciones mostrando que el término correcto es el de las izquierdas para estudiar mejor a este sector político.

Finalmente en balance este trabajo aporta el conocer los cambios en las preferencias electorales de los sectores estudiados, que si bien dan un gran avance a las izquierdas en el nivel de representación, también demuestra que este espacio es claramente disputado primero por Acción Popular y luego por el APRA algo que el autor no reconoce, demostrando la volatilidad de las preferencias de este sector y la falta de una identidad ideológica constituida; sin contar otros temas relacionados como la opinión pública, el desempeño de los actores o la falta de institucionalidad de los partidos, que sin duda complementan este complejo tema pero que no son tratados y que llevan al autor a caer en falacias al momento de llegar a sus conclusiones y dejan claro los límites de esta investigación.